martes, 11 de marzo de 2025

El realismo

Este podría ser probablemente el estilo más conocido, siendo que es el que más se apega a la realidad y por tanto el más común a lo largo del tiempo.

No hay mucho que decir de él, simplemente es un estilo que se intenta apegar lo máximo posible a la realidad. Esto requiere saber proporciones, sombras, iluminación, un gran etc.

Este es probablemente el más admirado por aquellos que no son parte de la comunidad de arte, y de una buena parte de los que sí. Nadie dudará que lleva mucho tiempo y precisión, además de dedicación y esfuerzo.

Sin embargo, hay un único problema alrededor de este. Y es el hecho que muchas personas tienden a subestimar el resto de estilo, pensando que si no es realista, es por falta de experiencia, talento, práctica, etc…

Y mientras que está bien querer conseguir este tipo de acabado, también es cierto que la mayoría prefiere desarrollar un estilo único, con su personalidad y nombre.

El arte, ¿capitalizado?

El arte es algo que esta al alcance de todos, que no discrimina por nada, ya que al fin y al cabo es tu propia manera de expresarte.

Sin embargo, es imposible no notar como muchas empresas y organizaciones acaban aprovechándose de esta. De alguna manera consiguen sacar dinero de cualquier cosa, cualquier manera retorcida de capitalizar cada cosa que pasen por sus ojos.

Desafortunadamente, el arte se ha sido víctima de esto. No hablemos por ejemplo de los infames NFT.

Ahora bien, con esto no quiero decir que cualquier que conlleve arte y dinero en la misma frase sea malo. Por ejemplo, los museos de arte. Que, aunque seguramente detrás de ellos haya sabandijas que se llevan su “parte” del botín, requieren unos presupuestos para poder mantener en buen estado las obras, de ahí las entradas en la mayoría.

Aunque por ejemplo, el museo de bellas artes de Sevilla es gratuito para las personas residentes de la Unión Europea.

En fin, la conclusión sería que, a pesar de lo que sea que pase, el arte es libre.